domingo, 3 de mayo de 2015

Recopilación de Cartas.


Carta número uno.
Boston-Massachusetts.
Danilo Agustíza a Martín Mondrago.


                                                                                                                                       
Hola Martín.
Hace casi un año que no sé de ti, por supuesto que nuestro último encuentro no fue nada placentero.

Sé muy bien que he tardado mucho en escribirte, por favor, no creas que no he querido hacerlo, simplemente quería tener algo que contarte; te escribo con mucho entusiasmo ya que el tiempo que ha pasado no ha sido en vano.

Hasta cierto punto tú y yo sabemos lo mismo, todo comenzó con la transformación de Borrero, en sus últimos días era una persona totalmente distinta; ¿Recuerdas cómo era antes? No era una persona desagradable pero nunca fue popular, sólo desde que hizo amistad con Denisse es que se hizo conocido Pero Martín, Borrero no era feliz, yo hablé con él esas no fueron sus palabras pero tú me conoces yo me doy cuenta de ese tipo de cosas. Es verdad que durante las fiestas era el alma de ellas pero en las mañanas tenía episodios de depresión.

Por supuesto que Denisse desaparecía en estos momentos, ella solo aparecía cuando Borrero tenía dinero, nunca me agradó, tú recordarás los fuertes encuentro que tuvimos pero lo que quiero que recuerdes es la última vez, que vimos a Borrero, cuando nos insulto tan fuertemente tú perdiste la calma y lo tumbaste de un solo golpe.

Después de eso tú te fuiste pero yo me quede ¿lo recuerdas Martín? Yo me quedé y en el momento en que cerraste la puerta de fuera Borrero comenzó a llorar y a rogarme que lo ayude.

Tranquilo Martín, estoy seguro de que si te hubieras quedado esto no habría pasado ya sabes lo orgulloso que podía ser Borrero, en fin, entre espantosos gritos me entregó una pieza de madera, A simple vista parecía una moneda, al ver tanta desesperación en sus ojos acepté.

Lo que quería era que oculte la pieza pero algo ocurrió, cuando estaba saliendo de su casa, Borrero en lo que después entendí fue una traición de su conciencia, me recomendó que no la ocultara en casa.

No te volví a ver después de eso Martín pero estoy seguro que al igual que mi te sorprendió la noticia de la muerte de Borrero, Y aún más al saber que fue por mano propia, esto me confundió mucho ya que Borrero era católico, y de los verdaderos.

Pero desde aquí tu ya no conoces la historia, ya no sabes lo que ocurrió y es por eso que te escribo esta carta.

Sólo pasó un mes de la muerte de Borrero cuando Denisse apareció en mi puerta, ni yo ni nadie podía negar la belleza de Denisse; me dejé convencer y le invité a pasar.

Dijo sentirse muy apenada por lo de Borrero, también dijo no tener en donde quedarse, entonces entendí porque Borrero no podía dejar de salir con ella; era una mujer muy persuasiva y por supuesto que le dije que sí; la verdad es que me pudo haber pedido cualquier cosa , Martín no sé si me estás entendiendo, le habría dado mi alma si me la hubiera pedido.

Pasó conmigo dos semanas en donde la lleve a toda fiesta , a todo restaurante, a todo lugar que quería;  simplemente no podía decirle que no, es estúpido Martín ahora lo entiendo pero en ese momento creí estar enamorado.

Entonces lo recordé, lo había olvidado totalmente, las últimas palabras de Borrero “No la escondas en tu casa”, no sé qué me hizo recordar pero su consejo, no lo había seguido, la pieza de madera no sólo estaba en mi casa, sino que estaba en mi mesita de noche junto a mi cama.

De inmediato la saqué de mi casa y para asegurarme de no perderla la enterré en un terreno vacío, cerca de la iglesia de la catedral.

Cuando llegue a casa parecía que nadie en toda la cuadra tenía una luz encendida, todo estaba muy oscuro así que fui directo y rápido.

Allí estaba Denisse y sólo una tenue luz de una pequeña vela alumbraba la sala. Denisse sin ninguna duda había estado llorando pero eso no era todo, se veía distinta, se veía vieja, golpeada, acabada.

Con tan poca luz apenas podía ver por dónde caminar cuando tropecé con algo, era un cajón de uno de mis armarios entonces me di cuenta de que toda la sala era un desastre, como si varias personas hubieran entrado a robar; todos mis cajones tirados, mis muebles rotos, los papeles de mi oficina por todas partes.

Como ya lo escribí, al principio creí que habían sido ladrones pero Denisse cambió todo cuando pregunto “¿Dónde está?”

Su vos también estaba distinta, parecía deteriorada y desesperada. No sabía qué hacer y ella cada vez comenzó a tener más desesperación.

“¿Dónde está?” Volvía a preguntar una y otra vez ya no esperaba que respondiera sólo preguntaba, preguntaba y preguntaba hasta que perdió la paciencia y la pregunta se transformó en un grito, mientras ella se abalanzó contra mí, la vela cayó y la única luz que había se apagó.

Antes que llegara a mi corrí tumbando y golpeando todo, conseguí llegar a mi habitación y de un golpe cerrarla puerta mientras que Denisse gritaba y destruía todo afuera.
Eventualmente llegó hasta mi puerta, la golpeaba con una fuerza impresionante,  seguía gritando pero no podía entender lo que decía, en cualquier momento la puerta se iba abrir así que recurrí a la ventana.

Al caer me lastime una pierna pero como te podrás imaginar no me importó, me arrastre hasta el bosque Ludario, el que está atrás de mi casa, he incluso ahí podía escuchar los gritos.

Fue la noche más larga de mi vida, ya en la mañana el dolor de mi pierna había disminuido y pude caminar, lentamente pero podía.

Martín, mi casa estaba destruida como si un incendio lo hubiera hecho ruinas, ya ni siquiera se podía llamar casa y de Denisse no había rastro.

Me recuperé por completo en casa de mi padre, que es donde vivo ahora, hace poco reuní el valor para desenterrar la pieza de madera pero por más que lo intente para mi alivio no pude encontrarla.

Martín, he pensado mucho en lo que pasó y me creerás loco pero creo saber lo que pasó.

Denisse de alguna manera se alimentaba de las personas que tenían esta pieza y tenía algún control sobre ellas; por eso cuando la enterré se desesperó tanto porque ya no tenía ni control ni alimento.

Creo que Borrero también concluyó en esto y simplemente ya no soporto que Denisse le quitara su vida pero ¿Por qué me la dio mi? Al igual que yo creo que él también creyó está enamorado de Denisse y no quería dejarla morir, pero ¿Recuerdas que dije que Borrero  tuvo una traición de su conciencia? Yo era su amigo por eso me dio el consejo que mantuviera la pieza lejos de mí casa, Borrero puso en peligro mi vida pero también me salvó.

 No tengo cómo probar esto pero creo fervientemente que fue lo que pasó, gracias a Víctor recuperé el dinero de mi casa y en poco tiempo espero tener una nueva, cuando eso suceda espero que aceptes una invitación de mi parte.

 Espero saber de ti pronto, también quiero saber lo que piensas de lo que te he contado.

Saludos.
Danilo.

Todos los cuentos están debidamente registrados
Safe Creative #1505070177847






Registro de propiedad intelectual
Alex Samaniego
Todos los derechos reservados




No hay comentarios:

Publicar un comentario